Cuando uno habla de una montaña verde, se imagina un extenso prado como aquellos en los que corria Heidi, Pedro y el perro Niebla, pero lo que ninguno se podría imaginar es que a alguno se le ocurriera pintar una montaña de color verde.
Esto es lo que han hecho en la localidad de Fumin en China. En Julio del 2006 cerraron una cantera de piedra que estaba junto al pueblo y no se les ocurrió mejor manera de rehabilitarla que pintarla de color verde. Se han debido de gastar unos 48000 euros en pintura, dinero que según los vecinos daba para reforestarlo con árboles, como debiera ser.
¿Os imaginais que hagan eso mismo en otros lugares? Convertiríamos la tierra en el Planeta Verde y desgraciadamente no se le llamará así por estar poblada de árboles, no.