En algunos sitios tienen la mala costumbre de utilizar las carreteras para poner sus coches al límite y sentir ese subidón de adrenalina que se sentirá cuando en cada curva no sabes con qué te vas a encontrar. Lo peor de todo esto no es que se vayan contra un muro o se salgan de la carretera y destrozen el coche. Lo peor es que un conductor que va tranquilamente circulando por esa carretera, cumpliendo todas las normas, en el mejor de los casos acabe el día en el hospital.
No se si realmente se dan cuenta de las consecuencias que pueden acarrear estas peripecias que además les parecen muy divertidas. Os dejo unos videos para ver las burradas que llegan a hacer.
Deberían quitarles el carnet directamente y que no cogieran un coche nunca más.