Venecia, la ciudad de los canales.
Merece la pena pasear por sus calles estrechas descubriendo a cada paso una plaza, una iglesia, un puente sobre un canal...lo mejor es perderse un poco . Cuando estuve por primera vez (1995) nos encontrábamos carteles alertándonos para que tuvieramos cuidado con los ladrones. Esta vez no he visto ningún aviso y afortunadamente no hemos tenido el gusto de conocer a ningún amigo de lo ajeno.
Nuestro hotel(
hotel Reiter) estaba al norte de la isla de Lido. Aquí es donde hace unos días se ha celebrado la
bienal de cine y donde también se encuentran las playas de Venecia y por supuesto aprovechamos para darnos un bañito nada más llegar. El tiempo no acompañaba (Se oia la tormenta que pasaba encima de la ciudad de Venecia) pero el agua tenía una buena temperatura.
Para llegar a Lido había que coger el vaporetto desde la estación de trenes de Santa Lucía, en concreto el 51 ó 82 y eran unos 40 min. de paseo. El billete cuesta 6 euros pero os recomiendo cogeros un bono para 12h(13 Euros) o 24h(15Euros)...Hay taquillas cerca de la parada del vaporetto. Nosotros pagamos pero realmente podrías viajar sin pagar. El revisor es el que se encarga en cada parada de sujetar el vaporetto a los postes para que no se mueva. Solo nos pidio el billete en el trayecto de vuelta por la noche al hotel porque no había mucha gente.
Con respecto al hotel no era tan bueno como los dos anteriores. Las habitaciones eran muy sencillas sin florituras y tenían un ventilador en lugar del aire acondicionado. Para subir a las habitaciones tampoco existía ascensor.
Fuimos en vaporetto hasta la plaza San Marcos y allí nos encontramos con "rios" de gente. Había muchísima gente y nos costó un poquito sacarnos la típica foto delante del puente de los suspiros. Si quereis visitar la catedral ir pronto, porque además de tener que esperar en cola para entrar (pero no se hace muy pesada) la cierran muy pronto, a eso de las 5. Nosotros casi nos quedamos sin verla. Otro lugar que no podeis perder es el puente de Rialto. Nosotros fuimos paseando entre las callejuelas y de paso entrando en algunas tiendas de regalos que encontrábamos. Hay infinidad de tiendas con figuras de cristal de Murano, joyas, las típicas máscaras venecianas, cuadros...y facilmente puedes picar a comprar algo.
Una sensación extraña que tuve en esta ciudad es que el suelo se movía. Me pasó en el puente desde donde nos sacamos la foto con el puente de los suspiros detrás, pero aquí creo que de verdad el puente se movía al paso de la gente. Lo más extraño fue cuando estábamos cenando en un restaurante cerca de la plaza. Sentía un ligero mareo como si Venecia fuera un gran barco flotante.
Os dejo unos cuantos enlaces:
Cittá di Venezia
Hello Venezia