Es triste que en este mundo la libertad de expresión esté, en algunos casos, condenada. Eso es lo que le ha pasado también a Isaias Carrasco, asesinado el viernes en Mondragón (Guipuzcoa) por ETA ¿Hasta que punto valen más las ideas que la vida de una persona?¿Cuando se darán cuenta que con la violencia no se consigue ningún fin?....
Aquí también os dejo otro caso de un joven de Afganistan que pueden condenarlo a morir por difundir unos textos en la universidad sobre el papel de la mujer en el Islam. Haber si podemos hacer algo por él